Para Ernesto Medina Sandino, presidente del Foro Educativo Nicaragüense (Eduquemos), los resultados de las pruebas de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) eran de esperarse. Y aun así no ha habido ningún cambio sustancial, ni en la forma de enseñar Matemáticas, ni en la forma de preparar a los maestros, ni en la revisión del currículo académico, que yo creo que ya es más que necesaria, consideró Medina, experto en temas de educación.
En los exámenes de admisión de esta universidad solamente lograron clasificar 6,900 de 13,054 bachilleres, lo que refleja, según Medina, un problema que ya está llegando a su límite.
5,000 es el número aproximado de estudiantes que al no clasificar en la UNAN-Managua podrían quedar fuera del sistema universitario, pues esta alma máter solamente ofrece para este año 8,020 cupos.
El cambio curricular al que se refiere Medina es un tema que ha estado pendiente tanto por el Ministerio de Educación, como por las instituciones que deberían velar por la calidad de la educación del país. Esto ya se ha solicitado desde hace varios años, pero sigue sin realizarse y más bien se ponen parches, creyendo que eso va a solucionar el problema. Esto es algo realmente peligroso, agregó Medina.
EMPRESA PRIVADA TAMBIÉN LAMENTA
Por su parte, la empresa privada valoró el fenómeno como lamentable, según dijo José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
Eso es uno de los retos que tiene Nicaragua: la calidad. Y no solo eso, pues incluso dentro de la empresa privada la mayoría de los trabajadores no son graduados de universidades, declaró.
Aguerri mencionó que las cifras que maneja su sector es que de cada cien niños que entran a primaria, solamente uno o dos se gradúan de la universidad, en el mejor de los casos, entonces eso te dice que el resto de los niños se quedaron en niveles de primaria. Nosotros hemos dicho que ante esta situación tenemos que profundizar en las alternativas de la educación técnica, pero desafortunadamente aquí no hemos hecho un esfuerzo para estimular a los jóvenes, reconoció Aguerri.
Medina y Aguerri coinciden en que se debe revisar la calidad de la educación básica, la actualización de los docentes y el tema de la tecnología para que este problema no se siga repitiendo cada año.
Primero debemos establecer un esquema compartido de comunicación entre todas las partes si queremos desarrollar la educación en el país. No es un tema de flexibilización de universidades, sino de una carencia de educación que también tienen los docentes, sin contar con el poco acceso a la tecnología que tenemos, indicó Aguerri.
Medina también explicó que es necesario que se aborde de una vez este tema con valentía, en vez de posponer una decisión que debió tomarse hace mucho tiempo, finalizó.
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